Soñar no cuesta nada, ¿a qué le tiras cuando sueñas mexicano? estas son cosas que se dicen allá de donde soy, pero es un poco frustrante cuando lo único que necesitas es dinero, como el dinero lo es todo en la vida, no para tí, pero sí para la vida y de repente escuchas historias de un hispano que ganó la lotería en Chicago y se ganó la módica cantidad de 32 millones de dólares, e imaginas que ese tipo eres tú y como abrirías 4 cuentas de ahorro con un millón cada una y se la regalarías a tu mamá, papá, hermana y hermano; con el resto te compras un carro y rentas un departamento para poder estar fuera de este cuarto, que te ayudó en un momento de tu vida porque sólo eran 200 dólares al semestre, pero quieres un departamento normal, porque ya lo tenías y lo extrañas. No es que quieras los 32 millones, pero sabes que necesitas 18 mil para que te dejen estudiar la maestría que haz escogido, ya que éste no es un mundo perfecto y utópico donde todo es posible. Eres mexicano y estás, aunque lo quieran o no, en territorio Americano y aquí te piden tener 18 mil dólares para poder estudiar la maestría, sabes que no los tienes y también sabes que probablemente no obtengas la beca, lo cual te pondría en una situación aún más difícil de la que tienes; en tu verano tendrías que trabajar en dos trabajos, y sabes que no tienes muchas opciones de trabajo, tu otra opción sería diciendo " lo quiere para aquí o para llevar?" y dices, "para esto estudie ingeniería? para esto 4.5 años?".
Pasas las noches pensando, sin dormir, intentando preguntarte el si vale la pena, el si eres feliz, el si comer una vez al día esta bien, el ganar tan poco, el no tener la libertad que tienes en México, que por ser mexicano te haces acreedor, el tener que trabajar en dos cosas diferentes para no pagar los tres mil y tantos dólares que te cobran cada semestre a tí por no ser de aquí, el saber que no te haz acostumbrado a este acento, a esta forma de ser, a estos ritmos, a esta forma de manejar, a esta gente que te habla sin que los conozcas y te cuentan su vida en la parada de camiones, el beber una cerveza que no te gusta, el que la gente masca chile de una forma rara, el como ya estas harto de tanto arroz, el que tu mamá te repita" estas ahí porque quieres, tu tenías todo aquí, un trabajo en lo que estudiaste y muchas cosas más", el saber que por más que intentas pagar tu tarjeta de crédito no terminas ya que sigues gastando y el 40% de interés tampoco te ayuda, el saber que probablemente el próximo semestre será el más difícil de tu vida, el tirarte en la cama en las noches y sólo dar vuelta e intentas no pensar y lo único que haces es pensar en que no quieres pensar.
Tienes fe y la tienes aunque no vayas a misa, porque sabes que todo lo que haz querido hacer en la UPR lo haz hecho sin ningún problema, desconfías un poco, eso es normal, pero quieres creer que te irá bien. Quieres que así sea. Lo sueñas. El tiempo pasa, tú no tienes tiempo, pero el momento va a llegar y no lo quieres. Después ocurren cosas que te hacen sentirte mejor, pasa un viernes en que estás todo el día en tu casa, con tu novia a tu lado, pasan 12 horas seguidas sin hacer absolutamente nada y tú eres feliz. Pasa otro viernes que estás en una playa en Manatí solos, bajo la lluvia y la ves caminar sola y te sientes feliz, sonríes sin que se de cuenta, sabes que ese momento el mundo es tuyo, sólo tuyo y de ella, ahí, juntos: el mar, la arena, los cocos, ella y tú. Y entonces te pones a soñar de nuevo. Los sueños, sueños son, pero no te importa, tú lo haces los viernes, sueñas los viernes y te gusta. El tiempo pasa y esperarás a que pase, ahí estarás pensando de donde sacarás 18 mil dólares en un mes, de si te darán la beca, de si trabajarás en la cocina, el si serás un ex-ingeniero, el que quieres estar el resto de tu vida con ella. "Si no creyera en el delirio. Si no creyera en mí. Si no creyera en lo que creo"¿Qué sería?
-YO
DOLLO
DOLLO

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